A la vista de las guerras y los conflictos internacionales actuales, vivimos en un mundo dominado por las emociones. El auge del nacionalismo y el populismo, el cuestionamiento de la globalizacion, la aceleracion del cambio climatico y la ansiedad ante la revolucion tecnologica de la inteligencia artificial son factores que amplifican los miedos, alimentan la ira y dejan poco espacio para la esperanza. En el contexto de la rivalidad entre China y Estados Unidos, esta emergiendo un nuevo orden mundial emocional, centrado en un Sur Global dominado por una mezcla de resentimiento y esperanza, un Este Global marcado por la humillacion y la ira, y un Oeste Global que oscila entre el miedo y la resiliencia.