El terror se expande como un incendio por el puerto de Valparaiso. Sangre cubriendo murallas enteras, masacres en bares, cuerpos calcinados por una red de monstruos disfrazados de humanos. Una figura distinta acecha en la oscuridad. No tiene nombre, pero si un proposito: hacer justicia donde la ley fracasa. La vigilante de la ciudad enfrenta a mafiosos y asesinos. Sus armas son la precision, el sigilo y una voluntad inquebrantable. Todos tiemblan bajo la sombra del mal. Solo ella puede sobreponerse a la caceria.