La verdad es que a Olivia no le gusta su apodo, ¡sobre todo porque la mete en algunas situaciones incómodas! ¿Cómo puede ella persuadir a su mami para que deje de usarlo?Una graciosa mirada a esos apodos cariñosos que les ponemos a los que amamos, con un interesante punto de vista sobre la identidad y la seguridad en uno mismo.Olivia really doesn’t like her nickname – mostly because it gets her into some sticky situations! How can she persuade her mum to stop using it? A hilarious look at the affectionate names we give the ones we love, with an interesting angle on identity and self-assurance.