La culpa fue, como siempre, de la mala suerte. VÃctor llevaba tantos dÃas ilusionado esperando cobrar su primera paga semanal en mucho, mucho tiempo, tanto que ni se acordaba de la última vez que lo habÃa hecho. Y esta vez habÃa estado tan cerca... Pero no pasa nada, a VÃctor siempre se le ocurren soluciones a todos los problemas, asà que, inspirado en el mendigo que ve pidiendo en la esquina, les propone a sus amigos hacer unos ingeniosos carteles de “güerfana†“pobre siegoâ€, “mudo", con los que seguro conseguirán la caridad del prójimo. ¿A que es un plan fantástico, verdad? Este audiolibro está narrado en castellano. “Los mayores están locos, locos, locosâ€.Es lo que piensa VÃctor porque por mucho que se esfuerza y trata de ayudar a todos los que le rodean, parece que las cosas nunca le salen como él las planea. En su casa ve a sus padres siempre preocupados por sus travesuras, a sus hermanos Georgina y Quique obsesionados con los chicos (la una) y con las chicas (el otro), quejándose y echándole la culpa de todas sus desgracias, a sus vecinos que se apartan cuando le ven bajar las escaleras… Pues eso: “los mayores están locos, locos, locosâ€. Jordi Sierra i Fabra nació en Barcelona el 26 de julio de 1947. Es conocido por su obra como escritor de literatura infantil y juvenil y su trabajo como periodista musical. Su vocación de escritor es clara y firme desde muy temprano: confiesa que dio sus primeros pasos con tan sólo ocho años de edad y a los doce años ya escribió su primera novela larga, de quinientas páginas. Pese a su clara vocación no contaba con la aprobación o el entusiasmo de sus padres, quienes al acabar el bachillerato le obligaron a trabajar en una empresa de construcción durante el dÃa y a estudiar para ser aparejador durante la noche. De su infancia ha dicho que "fui tres veces reprimido: por mi padre, por el régimen y por la escuela franquista".Aún asÃ, su determinación y su tenacidad son más fuertes que cualquier obstáculo y sus insistentes cartas semanales a la cadena de radio Cadena Ser le llevaron a convertirse en uno de los fundadores de la revista “El Gran Musical†en 1968. En 1970 pudo abandonar los estudios para convertirse en comentarista musical, lo que le permitió viajar por todo el mundo con grupos y artistas del momento mientras cubrÃa sus actuaciones y escribir reportajes.