¿Es posible que el proyecto democrático llegue a agotarse en algúnmomento? ¿Sería concebible que la democracia pierda algún día su carácter progresista, o incluso se vuelva reaccionaria? ¿Podría el grito deguerra "atrévete a más democracia" perder un día su atractivo o inclusoasumir un tono amenazador?En los países democráticos occidentales ha sido evidente durantemucho tiempo que las promesas contenidas en este concepto probablemente seguirán sin cumplirse: la política está perdiendo terreno ante elpoder de los mercados de manera muy fuerte; los sistemas supuestamentedemocráticos están en manos de intereses organizados muy potentes ytienen cada vez menos que ver con la soberanía popular, si es que estaúltima existió alguna vez en algún lugar. La desigualdad social, el desempoderamiento y la conversión de los ciudadanos en meros objetosde la administración o en recursos humanos están aumentando sin parar,aunque cada paso de este desem