"En la historia de México hay períodos emblemáticos o representativos: la ''Cristería'' es uno de ellos. Pero hay que entenderla en un contexto mayor. Es fácil, en todo conflicto, dividir a los protagonistas entre ''buenos'' y ''malos'', conviene evitarlo: el mal no pasa entre las personas sino en el corazón de cada uno. Además, la inmensa mayoría de los actores son cristianos, católicos y bautizados. Aunque algunos han ''renegado'' de su fe, no obstante, se casaron con fervorosas católicas, quizás este vínculo redundó en su bien, aquí y más allá. Si bien no soy académico, amo la historia. Soy creyente y por eso no limito mi razón, sino que la abro hacia adelante y arriba; y me atrevo a hacer una teología de la historia. Tú, si amas, más aún si crees, podrás encontrar provecho en esta lectura".