"e;Damos refugio a lo que nos lo quita"e;, lo vivido satura, el yo claudica, se sustrae y permanece como un sorprendido espectador que no atina sino, en un permanente balbuceo, a otorgar un cierto sosiego a lo que arremete, una y otra vez. Conciencia y Experiencia coinciden, una suerte de dionisismo sin redencion, una Tragedia, Dioniso sin Apolo. Es, si, la musica: cada fragmento de lo vivido llama, reclama al proximo en el que se habria de reconocer una consumacion provisional; pero el intento falla. Sin embargo, la musica de lo vivido se renueva, una y otra vez; es la esperanza de Dumas la de poder liberarse de las imagenes de la Caverna (en la que los mas lucidos son los que saben que vendra enseguida). Una pedagogia superior, en la que no se conoce nada, en la que hay musica como una ontologia que subyace, una pedagogia que ensena sin conocer. La posibilidad de que la fuente ultima no sea cegada"e; (Eduardo P. Osswald).