Desde hace varias décadas, la opinión pública se ha ido trasladando, en gran parte, desde los salones domésticos y los cafés a la red. El desarrollo de las tecnologías 2.0 ha dado lugar a una metamorfosis de la noción de "público" y ha hecho posible que, en el ciberespacio, el debate colectivo sea más abierto, participativo y distribuido respecto al que se produce en los medios tradicionales. Esta nueva esfera pública virtual, en la que surge y vive la opinión de las masas, ha transformado y enriquecido las maneras de relacionarse y movilizarse políticamente, pero también entraña peligros como la manipulación de la información y la extrema polarización de las ideas que se comparten en los entornos digitales.Desde la doble perspectiva del análisis del discurso y de la pragmática lingüística, este libro aborda, de manera divulgativa, el estudio de las distintas manifestaciones de la opinión pública en los nuevos entornos digitales. Se analizan textos de naturaleza muy diversa, con el fin de mostrar las estrategias discursivas y los recursos lingüísticos más utilizados por los ciudadanos para expresar sus puntos de vista y reivindicar sus propuestas en la red.
Del 93 - Europaeische Hochschulschriften / European University Studies / Publications Universitaires Européennes
Todos los hombres del siglo XVII que sabían leer tuvieron alguna vez una relación de sucesos en sus manos. El XVII fue el siglo de esplendor de estos impresos noticiosos que gacetilleros de todo tipo escribieron, y a los que muy diversos impresores dieron forma en su taller. Portaban siempre nuevas «verísimas», como las bodas de una princesa extranjera, o el portentoso parto de un niño monstruoso, que el pueblo consumía con ansia, y hasta los escritores más reputados – Miguel de Cervantes, Lope de Vega o Francisco de Quevedo – aludían a ellas en sus obras. ¿Qué hizo que estos textos, generalmente anónimos, fueran tan populares durante el reinado de Felipe III y Felipe IV? ¿Qué procedimientos se utilizaban para otorgar verosimilitud a este tipo de discurso? ¿Constituyen las relaciones de sucesos una tradición discursiva? ¿Qué tienen en común el Corlisango, el peje Nicolao, el grifo de Loyes y los hermanos Coloreto? El estudio edita catorce relaciones de sucesos españolas sobre seres monstruosos, que fueron impresas durante los reinados de Felipe III y Felipe IV y analiza los principales recursos lingüísticos utilizados para otorgar verosimilitud a los contenidos, mostrar la subjetividad del enunciador, reflejar la polifonía o manifestar la modalidad enunciativa.
Desde hace varias décadas, la opinión pública se ha ido trasladando, en gran parte, desde los salones domésticos y los cafés a la red. El desarrollo de las tecnologías 2.0 ha dado lugar a una metamorfosis de la noción de "público" y ha hecho posible que, en el ciberespacio, el debate colectivo sea más abierto, participativo y distribuido respecto al que se produce en los medios tradicionales. Esta nueva esfera pública virtual, en la que surge y vive la opinión de las masas, ha transformado y enriquecido las maneras de relacionarse y movilizarse políticamente, pero también entraña peligros como la manipulación de la información y la extrema polarización de las ideas que se comparten en los entornos digitales.Desde la doble perspectiva del análisis del discurso y de la pragmática lingüística, este libro aborda, de manera divulgativa, el estudio de las distintas manifestaciones de la opinión pública en los nuevos entornos digitales. Se analizan textos de naturaleza muy diversa, con el fin de mostrar las estrategias discursivas y los recursos lingüísticos más utilizados por los ciudadanos para expresar sus puntos de vista y reivindicar sus propuestas en la red.
Del 93 - Europaeische Hochschulschriften / European University Studies / Publications Universitaires Européennes
Todos los hombres del siglo XVII que sabían leer tuvieron alguna vez una relación de sucesos en sus manos. El XVII fue el siglo de esplendor de estos impresos noticiosos que gacetilleros de todo tipo escribieron, y a los que muy diversos impresores dieron forma en su taller. Portaban siempre nuevas «verísimas», como las bodas de una princesa extranjera, o el portentoso parto de un niño monstruoso, que el pueblo consumía con ansia, y hasta los escritores más reputados – Miguel de Cervantes, Lope de Vega o Francisco de Quevedo – aludían a ellas en sus obras. ¿Qué hizo que estos textos, generalmente anónimos, fueran tan populares durante el reinado de Felipe III y Felipe IV? ¿Qué procedimientos se utilizaban para otorgar verosimilitud a este tipo de discurso? ¿Constituyen las relaciones de sucesos una tradición discursiva? ¿Qué tienen en común el Corlisango, el peje Nicolao, el grifo de Loyes y los hermanos Coloreto? El estudio edita catorce relaciones de sucesos españolas sobre seres monstruosos, que fueron impresas durante los reinados de Felipe III y Felipe IV y analiza los principales recursos lingüísticos utilizados para otorgar verosimilitud a los contenidos, mostrar la subjetividad del enunciador, reflejar la polifonía o manifestar la modalidad enunciativa.