La migración forzada en Colombia no cesa. Para la mitad del 2008, más de tres millones y medio de colombianos abandonaron su hogar a causa de los rigores del conflicto. El flujo de población desplazada, continuo desde 1995, ha retomado vigor en 2008. Pese a la visibilidad del drama del desplazamiento, el país aún debate si esta población migró debido al conflicto y si la sociedad, representada por el Estado colombiano, debe compensarla por el proceso que padecieron. El fin de este libro es contribuir a la discusión, con un análisis económico y estadístico abordando tres temas: demostrar que la migración fue producto de la violencia, evaluar las pérdidas y discutir las políticas públicas.
El conflicto armado en Colombia ha impuesto costos económicos sobre el país y la población por más de cincuenta años. Si bien durante los últimos años se han llevado a cabo estudios para cuantificar algunos de estos costos, los esfuerzos han sido aislados y se han publicado en un lenguaje académico que restringe su difusión y discusión. Conocer y cuantificar los costos del conflicto es fundamental para identificar políticas públicas que los mitiguen y reduzcan, durante y después del fin del mismo. Esto, además de contribuir a diseñar procesos de restitución adecuados para las víctimas de la violencia, permitirá al país dinamizar su desarrollo económico y distribuir de manera más equitativa sus beneficios.Tres son los objetivos de este libro. El primero es proveer evidencia adicional sobre los costos monetarios y no monetarios del conflicto en Colombia. Con este fin, se estimarán los costos desagregados para ciertos grupos de la población que están expuestos con mayor intensidad a la violencia, los costos agregados del conflicto en Colombia, y la disposición de la sociedad para emprender procesos de reconciliación y restitución a las víctimas. El segundo objetivo es dar ideas para un eventual proceso de posconflicto. Para ello, cada capítulo analiza los diversos costos del conflicto y discute potenciales políticas públicas que podrían ayudar a reducir dichos costos, así como contribuir a acelerar el ritmo de crecimiento económico y hacerlo más incluyente. El tercer objetivo es trascender las audiencias académicas para proveer un análisis riguroso en un lenguaje sencillo.
La migración forzada en Colombia no cesa. Para la mitad del 2008, más de tres millones y medio de colombianos abandonaron su hogar a causa de los rigores del conflicto. El flujo de población desplazada, continuo desde 1995, ha retomado vigor en 2008. Pese a la visibilidad del drama del desplazamiento, el país aún debate si esta población migró debido al conflicto y si la sociedad, representada por el Estado colombiano, debe compensarla por el proceso que padecieron. El fin de este libro es contribuir a la discusión, con un análisis económico y estadístico abordando tres temas: demostrar que la migración fue producto de la violencia, evaluar las pérdidas y discutir las políticas públicas.
El conflicto armado en Colombia ha impuesto costos económicos sobre el país y la población por más de cincuenta años. Si bien durante los últimos años se han llevado a cabo estudios para cuantificar algunos de estos costos, los esfuerzos han sido aislados y se han publicado en un lenguaje académico que restringe su difusión y discusión. Conocer y cuantificar los costos del conflicto es fundamental para identificar políticas públicas que los mitiguen y reduzcan, durante y después del fin del mismo. Esto, además de contribuir a diseñar procesos de restitución adecuados para las víctimas de la violencia, permitirá al país dinamizar su desarrollo económico y distribuir de manera más equitativa sus beneficios.Tres son los objetivos de este libro. El primero es proveer evidencia adicional sobre los costos monetarios y no monetarios del conflicto en Colombia. Con este fin, se estimarán los costos desagregados para ciertos grupos de la población que están expuestos con mayor intensidad a la violencia, los costos agregados del conflicto en Colombia, y la disposición de la sociedad para emprender procesos de reconciliación y restitución a las víctimas. El segundo objetivo es dar ideas para un eventual proceso de posconflicto. Para ello, cada capítulo analiza los diversos costos del conflicto y discute potenciales políticas públicas que podrían ayudar a reducir dichos costos, así como contribuir a acelerar el ritmo de crecimiento económico y hacerlo más incluyente. El tercer objetivo es trascender las audiencias académicas para proveer un análisis riguroso en un lenguaje sencillo.