Memorias de una isla es un libro de ensayos de Calvert Casey en que se mezclan la crítica literaria y textos de remembranza. Con profundo espíritu literario en Casey evoca sus recuerdos de infancia en Cuba.Calvert Casey es un peculiar escritor cubano, nacido en Estados Unidos de padre estadounidense. Conoció y se llenó de influencias literarias norteamericanas y relató en su obra un universo insular. Interesado por las novelas que fraguaron la narrativa cubana del siglo XX, aquí destaca su agudeza en el análisis y la variedad de intereses, visibles en el sumario de Memorias de una isla:- Diálogos de vida y muerte- Meza literato y los croquis habaneros- Carrión o la desnudez- Kafka- Miller o la libertad- Un libro de Pedro Henríquez Ureña- Memorias de una Isla- El centinela en el Cristo- Hacia una comprensión total del XIX- Notas sobre pornografía- Anaquillé o la autenticidad
Entre los relatos de Calvert Casey hay uno que revela de manera poética la terrible fuerza trágica que parecía guiar a ese escritor cubano. Se trata de «El regreso», un cuento que es a la vez historia de la imposibilidad de saber estar. Y que también muestra que el regreso del exilio no es completamente posible.El protagonista de su relato, quiere alcanzar aquello que había dejado atrás, en una búsqueda que acaba trágicamente. El personaje compara su vida neoyorkina con la vida cubana de los habitantes de la isla, los ve más felices, más en paz.Sobre todo, cree ver que saben estar consigo mismos y así lo manifiesta.«Esta gente sabía estar. Se repitió la frase varias veces: sabían estar, saber estar, regocijado del descubrimiento feliz. En aquel frío Norte, él había perdido el viejo arte de saber estar (la frase allí era incluso intraducible) y tendría que aprenderlo de nuevo, pacientemente, amorosamente.»En el relato «In Partenza» construido en primera persona, Casey nos habla de la noche anterior al inicio de un largo viaje. Así complementamos el ritual de «El regreso». En este relato se añade, al mundo onírico del primero, una sesión espiritista que el narrador ve primero con alegría. Sin embargo, aquello desemboca en tragedia o, más bien, en presagio de tragedia.Creemos que estos Dos relatos de Calvert Casey no son un resumen de su obra. En cambio sí que sitúan una arista de su sensibilidad.Casey fue, según Italo Calvino,«un escritor para quien la literatura era una sutil exploración entre la vida y la muerte»y una reflexión sobre los«bordes, los excesos y los diversos sentidos de un más allá del orden de lo natural o lo normal».