Desde la Prehistoria, los seres humanos hemos inventado un sinfín de herramientas con el objetivo de ahorrar tiempo, esfuerzos o inconvenientes.Pero, aunque llevamos décadas conviviendo con herramientas virtuales, todavía existen muchos procesos críticos que siguen dependiendo de un pósit pegado a un monitor, de un garabato en una libreta o, lo que es peor, de la memoria. Si ya sabemos utilizarlas herramientas virtuales, ¿por qué seguimos mandándoles mensajes de madrugada a nuestros proveedores? ¿Por qué hay personas que no saben que las han convocado a una reunión? ¿Por qué se nos pierden archivos compartidos en nuestra propia nube? Y lo más importante, ¿por qué malgastamos miles de horas para arreglar todos esos despropósitos?Daniel Llamas, consultor de innovación y nativo digital, nos demuestra en este Manual de supervivencia para trabajar online en equipo que las herramientas digitales facilitan mucho el trabajo, la comunicación, la coordinación y la cocreación entre los equipos. Para ello recopila las familias de herramientas que son imprescindibles para lograr estos objetivos y las explica de tal modo que entendamos su lógica interna, sus buenas prácticas y los errores más comunes a fin de usarlas de una manera útil, sensata, comprensible, crítica y metódica.
Durante años me enseñaron que el Diseño era un concepto unívoco, inmutable y prácticamente merecedor de todas las veneraciones.Todo lo que nos rodea está diseñado: los objetos, las apps, los carteles… pero también lo que no es tan visible, como lasexperiencias, los servicios y las estrategias. Hay infinidad de áreas donde hay algo por diseñar. Sin embargo, no es evidente para la mayoría de personas. De hecho, se podría decir que para ellas el diseño no existe.Trabajando con organizaciones que tienen un impacto público, he descubierto que, además, hay muchas maneras de diseñar y, en estos casos, me di cuenta de que el diseño como concepto único tampoco existe.El objetivo de este ensayo es que sirva de inspiración y activación para que cada vez más organizaciones apuesten por prácticas de innovación abierta y sostenible que no solo sean beneficiosas para esas organizaciones, sino que también nos lleven a un mayor impacto positivo en la sociedad
Desde la Prehistoria, los seres humanos hemos inventado un sinfín de herramientas con el objetivo de ahorrar tiempo, esfuerzos o inconvenientes.Pero, aunque llevamos décadas conviviendo con herramientas virtuales, todavía existen muchos procesos críticos que siguen dependiendo de un pósit pegado a un monitor, de un garabato en una libreta o, lo que es peor, de la memoria. Si ya sabemos utilizarlas herramientas virtuales, ¿por qué seguimos mandándoles mensajes de madrugada a nuestros proveedores? ¿Por qué hay personas que no saben que las han convocado a una reunión? ¿Por qué se nos pierden archivos compartidos en nuestra propia nube? Y lo más importante, ¿por qué malgastamos miles de horas para arreglar todos esos despropósitos?Daniel Llamas, consultor de innovación y nativo digital, nos demuestra en este Manual de supervivencia para trabajar online en equipo que las herramientas digitales facilitan mucho el trabajo, la comunicación, la coordinación y la cocreación entre los equipos. Para ello recopila las familias de herramientas que son imprescindibles para lograr estos objetivos y las explica de tal modo que entendamos su lógica interna, sus buenas prácticas y los errores más comunes a fin de usarlas de una manera útil, sensata, comprensible, crítica y metódica.
Durante años me enseñaron que el Diseño era un concepto unívoco, inmutable y prácticamente merecedor de todas las veneraciones.Todo lo que nos rodea está diseñado: los objetos, las apps, los carteles… pero también lo que no es tan visible, como lasexperiencias, los servicios y las estrategias. Hay infinidad de áreas donde hay algo por diseñar. Sin embargo, no es evidente para la mayoría de personas. De hecho, se podría decir que para ellas el diseño no existe.Trabajando con organizaciones que tienen un impacto público, he descubierto que, además, hay muchas maneras de diseñar y, en estos casos, me di cuenta de que el diseño como concepto único tampoco existe.El objetivo de este ensayo es que sirva de inspiración y activación para que cada vez más organizaciones apuesten por prácticas de innovación abierta y sostenible que no solo sean beneficiosas para esas organizaciones, sino que también nos lleven a un mayor impacto positivo en la sociedad