La obra realiza un análisis diacrónico de los sustratos que contribuyeron a la formación del vallenato, para tratar de establecer cómo fue afectado por múltiples procesos de hibridación y mestizaje cultural a través del tiempo. Mediante la transcripción y el cotejo musicológico de fragmentos representativos seleccionados, se han determinado tipologías características que se observan en los patrones de sus aires de danza.
El trinar de los pájaros anunciaba que en pocos minutos el día comenzaría. Hacía ya muchos años que Julio había archivado su despertador. Es que la vida en el campo tiene sus tiempos, a veces canta algún gallo lejano, otras veces el ruido cansino del molino que se mezcla con el ulular del viento entre los árboles. Es el ritmo de la vida misma, que nace de la naturaleza, el que despierta a las personas. Un rayo de sol, que logró filtrarse por una vieja hendija de la persiana, golpeó en la cara de Julio, quién, por costumbre, miró su reloj, aunque ya bien sabía debían ser las siete de la mañana, remoloneó unos segundos en las sábanas y luego impulsado por una energía inusual para sus sesenta y siete años, saltó de la cama. El espejo de la cómoda de roble oscuro le recordó que la mañana anterior no se había afeitado, y aunque no lo necesitaba, ya que su laboratorio estaba en su propia casa, y en los últimos años había salido muy poco, solo lo necesario e indispensable, aún le incomodaba la barba, tal vez era un inconsciente reflejo de sus épocas de catedrático en la universidad, donde disfrutaba de sus clases y según sus creencias, un profesor...debía parecer un profesor. (...)
Esta obra pretende ser una síntesis -como una suerte de poema sinfónico de tratamiento muy personal- y un homenaje a la música de la ribera del emblemático río Guatapurí. Se trata de la elaboración de elementos melódico-rítmicos presentes en la música vallenata, género de la música típica colombiana que el autor conoció a partir de su rol como intérprete del acordeón diatónico de botones y percusionista, en su juventud. De igual manera, esta pieza recrea y desarrolla algunos de los hallazgos del estudio musicológico contenidos en el libro Vallenato, tradición y comercio, publicado por el compositor en 2008. En Guatapurí, el diseño melódico-rítmico del bajo tiene especial relevancia en todas las secciones que integran los dos movimientos. El destacado papel otorgado a la parte grave en este género se debe a que desde mediados de los años cuarenta, cuando el vallenato inició su comercialización, las casas discográficas presionaron el ingreso del contrabajo o la guitarra bajo a su grupo organológico. Se trató de una tendencia a estandarizar los llamados "productos musicales" en el área del Caribe y, en general, de otras músicas y formatos que se estaban proponiendo para los consumos locales. Con los años, la guitarra bajo del vallenato tuvo el sorprendente desarrollo que esta obra busca exaltar. La primera sección está construida sobre patrones característicos del paseo vallenato; más adelante se escucha un fragmento claramente diferenciado que alude al merengue vallenato y, a continuación, una sección de desarrollo en tiempo lento que mezcla varios motivos escuchados. El primer movimiento termina con una recapitulación del paseo y con el anuncio del segundo movimiento, que corresponde al subgénero de la puya. Esta última danza se caracteriza por su virtuosismo instrumental en todos los integrantes del grupo organológico y el alto contenido improvisatorio. El glissando o deslizamiento a cargo de los contrabajos en varias secciones de este movimiento es uno de los gestos inequívocos que identifica la puya en la versión tradicional.