"Escribir es como una droga. Se empieza por puro placer y acabas organizando tu vida como los drogadictos, en torno a tu vicio." Esta frase del escritor portugués Antonio Lobo Antunes me llevó a reunir los testimonios de más de cincuentaescritores de diferentes épocas y países sobre su quehacer literario en Gajes del oficio. La pasión de escribir. El lector dispone ahora de estas confesiones en forma de libro, páginas por las que pasan la decisión de dedicarse a la literatura, el deseo de narrar una historia, el miedo al fracaso, la obsesión ante el papel en blanco y, en fin, los demonios interiores que suelen perseguir a los escritores. Leer las confidencias de Así escribo nos revela que dedicarse a la literatura no representa, como la gente comúnmente cree, una vida de libertad y placer. El escritor tiene que luchar continuamente con su voz interior.
Lo que el 20 se llevó trata sobre el acto de resistir. Aguantarte las ganas de salir, de abrazar a tus seres queridos, de asistir a una fiesta, a un partido de futbol, a un sauna público, a un concierto, a cualquier lugar donde el calor humano reinara.Más que una antología de textos sobre el tema, este libro es una fiesta. Esa reunión que se antojaba imposible antes de que se distribuyera la vacuna. Si piensan que ya se ha escrito todo sobre la pandemia basta asomarse a estas páginas para encontrarse con historias que todavía no habían sido contadas. La música, el cine, el sexo, los meseros, etcétera, conviven aquí sin necesidad de ser sanitizados. Entre la crónica, el ensayo personal y el reporte emocional, los testimonios que el lector tiene entre las manos son un vistazo al mundo interior propiciado por el alineamiento.
"Escribir es como una droga. Se empieza por puro placer y acabas organizando tu vida como los drogadictos, en torno a tu vicio." Esta frase del escritor portugués Antonio Lobo Antunes me llevó a reunir los testimonios de más de cincuentaescritores de diferentes épocas y países sobre su quehacer literario en Gajes del oficio. La pasión de escribir. El lector dispone ahora de estas confesiones en forma de libro, páginas por las que pasan la decisión de dedicarse a la literatura, el deseo de narrar una historia, el miedo al fracaso, la obsesión ante el papel en blanco y, en fin, los demonios interiores que suelen perseguir a los escritores. Leer las confidencias de Así escribo nos revela que dedicarse a la literatura no representa, como la gente comúnmente cree, una vida de libertad y placer. El escritor tiene que luchar continuamente con su voz interior.
Lo que el 20 se llevó trata sobre el acto de resistir. Aguantarte las ganas de salir, de abrazar a tus seres queridos, de asistir a una fiesta, a un partido de futbol, a un sauna público, a un concierto, a cualquier lugar donde el calor humano reinara.Más que una antología de textos sobre el tema, este libro es una fiesta. Esa reunión que se antojaba imposible antes de que se distribuyera la vacuna. Si piensan que ya se ha escrito todo sobre la pandemia basta asomarse a estas páginas para encontrarse con historias que todavía no habían sido contadas. La música, el cine, el sexo, los meseros, etcétera, conviven aquí sin necesidad de ser sanitizados. Entre la crónica, el ensayo personal y el reporte emocional, los testimonios que el lector tiene entre las manos son un vistazo al mundo interior propiciado por el alineamiento.