João Luís Barreto Guimarães har lyckats med konststycket att bli en populär poet, som faktiskt håller klass för de riktigt stora. Han är också plastikkirurg och undervisar på läkarprogrammet i Porto, genom att låta blivande läkare läsa poesi som ett sätt att öva upp empati.
Movimiento reúne poemas escritos como una semana interior. Cada día agrupa textos bajo la gravedad simbólica de un dios o un planeta –Saturno (sábado), Sol (domingo), Luna (lunes), Marte (martes), Mercurio (miércoles), Júpiter (jueves) y Venus (viernes)– y examina el sentido que proyectamos en esos nombres. No es un calendario: es una forma de relato cotidiano. Saturno abre con ruinas, piedras, huesos y vitrinas: el tiempo como arquitecto del azar. El Sol ilumina infancia, fe y temor, y recuerda que la creación puede sostener varios dioses sin derrumbarse. La Luna instala repetición, tedio y encierro, y vuelve respirable la melancolía. Marte estalla en ira, política y cuerpo: una espiral que traga conflicto y presente. Mercurio devuelve el pulso de la lengua –revisión, negociación, mediación – y afina el oído para lo real. Júpiter ensancha la mirada con la posibilidad, la ley y el silencio; imagina otra justicia. Venus cierra con ternura: el amor como danza, elección y casa provisional. Entre museos, cocinas, mercados, iglesias, puentes y hoteles de invierno, la secuencia traza un arco que va del tiempo al amor. Escrito en los años de la pandemia, el libro pregunta: ¿qué nos mueve cuando el mundo se detiene, y qué queda cuando todo vuelve a moverse otra vez?