Obsessing on the relationship between creation and absence, Argentine poet Liliana Ponce presents an unsettling meditation on body, language, and self. For the first time in English, this edition brings together Ponce's serial poems from the closing years of the twentieth century, the widely anthologized Theory of the Voice and Dream and Fudekara, a shorter sequence written in response to a Japanese calligraphy course. In these major works, Ponce questions the nature of writing itself, of how to write when 'to write today is an emptiness,' or when 'mouth and voice cannot find each other.' Breaking with Argentine poetic conventions, Ponce charts a new model for poesis -- oneiric, embodied, and urgent. As she says, 'I write so I don't have to speak, so I don't have to watch.'
A este jardín –que es salvaje– se ingresa siguiendo los signos, las señales de un secreto aprendizaje: trazos sin guía, palabras que se evaporan, rebeldes y sueltas para abrir un tiempo que se sucede eterno: el momento en que el poema es clarividente. Esta breve antología pone también el tiempo vertical sobre la escritura, sobre el acto de escribir o dibujar el trazo; y en ese acto, contrario nuestra tradición occidental, se regresa no a la palabra sino al silencio. La poeta dice: "Escribo otra. Escribo para no hablar, para no mirar". Y, sin embargo, es esa otredad la que mira, la que viaja y reconoce la fugacidad, lo que se escapa: antes era allá, antes; y ese silencio y ese pasado ido fijan el instante, lo vuelven continuo, retorno eternodel tiempo en el poema.
"Fare la luna è un lavoro attento e cooperativo in grado di ospitare le lingue che lo tracciano: installarsi nel deserto, nella parte inferiore ell''univocità per fare del vuoto, di qualsiasi assenza, un altro paesaggio vivibile, trasformativo, giocoso".Hacer la luna constituye un trabajo cuidadoso y cooperativo capaz de hospedar las lenguas que lo trazan: instalarse en el desierto, en el envés de la univocidad para hacer del vacío, de cualquier ausencia, otro paisaje habitable, transformador, lúdico" (Del prólogo de Daniela D. Pacilio).
Obsessing on the relationship between creation and absence, Argentine poet Liliana Ponce presents an unsettling meditation on body, language, and self. For the first time in English, this edition brings together Ponce's serial poems from the closing years of the twentieth century, the widely anthologized Theory of the Voice and Dream and Fudekara, a shorter sequence written in response to a Japanese calligraphy course. In these major works, Ponce questions the nature of writing itself, of how to write when 'to write today is an emptiness,' or when 'mouth and voice cannot find each other.' Breaking with Argentine poetic conventions, Ponce charts a new model for poesis -- oneiric, embodied, and urgent. As she says, 'I write so I don't have to speak, so I don't have to watch.'
A este jardín –que es salvaje– se ingresa siguiendo los signos, las señales de un secreto aprendizaje: trazos sin guía, palabras que se evaporan, rebeldes y sueltas para abrir un tiempo que se sucede eterno: el momento en que el poema es clarividente. Esta breve antología pone también el tiempo vertical sobre la escritura, sobre el acto de escribir o dibujar el trazo; y en ese acto, contrario nuestra tradición occidental, se regresa no a la palabra sino al silencio. La poeta dice: "Escribo otra. Escribo para no hablar, para no mirar". Y, sin embargo, es esa otredad la que mira, la que viaja y reconoce la fugacidad, lo que se escapa: antes era allá, antes; y ese silencio y ese pasado ido fijan el instante, lo vuelven continuo, retorno eternodel tiempo en el poema.
"Fare la luna è un lavoro attento e cooperativo in grado di ospitare le lingue che lo tracciano: installarsi nel deserto, nella parte inferiore ell''univocità per fare del vuoto, di qualsiasi assenza, un altro paesaggio vivibile, trasformativo, giocoso".Hacer la luna constituye un trabajo cuidadoso y cooperativo capaz de hospedar las lenguas que lo trazan: instalarse en el desierto, en el envés de la univocidad para hacer del vacío, de cualquier ausencia, otro paisaje habitable, transformador, lúdico" (Del prólogo de Daniela D. Pacilio).