Cuentos sobre la capacidad de fingir: esa que conecta al amor con la literatura, esa que está en la raíz de toda ficción. La ironía comanda en casi todas las páginas de esta obra temprana y revulsiva de Pedro Badrán. A veces el libro se detiene en la inhabilidad para amar entre los ejecutivos. A veces pega la vuelta y se convierte en una celebración de la sensualidad. Por momentos cartografía las relaciones de poder. Y su atmósfera se nutre de una multitud de mundos imaginarios que escapan al control racional.
De pronto, un día, el barrio donde vive el protagonista levanta vuelo. Pero en otro lugar de la ciudad la realidad se hunde.La primera novela de Pedro Badrán le da más que una vuelta de tuerca al realismo mágico, concentrándose en los perfiles alucinados de la Bogotá de los ´90. El autor de otras grandes obras, como "El día de la mudanza" y "La pasión de Policarpa", nos trae aquí una especie de meditación literaria galopante sobre los contrastes sociales y sus concreciones en el espacio urbano. No es casualidad que el personaje principal de la novela, aparte de la capital colombiana en sí, sea un joven que está a punto de recibirse de arquitecto.
Cuentos sobre la capacidad de fingir: esa que conecta al amor con la literatura, esa que está en la raíz de toda ficción. La ironía comanda en casi todas las páginas de esta obra temprana y revulsiva de Pedro Badrán. A veces el libro se detiene en la inhabilidad para amar entre los ejecutivos. A veces pega la vuelta y se convierte en una celebración de la sensualidad. Por momentos cartografía las relaciones de poder. Y su atmósfera se nutre de una multitud de mundos imaginarios que escapan al control racional.
De pronto, un día, el barrio donde vive el protagonista levanta vuelo. Pero en otro lugar de la ciudad la realidad se hunde.La primera novela de Pedro Badrán le da más que una vuelta de tuerca al realismo mágico, concentrándose en los perfiles alucinados de la Bogotá de los ´90. El autor de otras grandes obras, como "El día de la mudanza" y "La pasión de Policarpa", nos trae aquí una especie de meditación literaria galopante sobre los contrastes sociales y sus concreciones en el espacio urbano. No es casualidad que el personaje principal de la novela, aparte de la capital colombiana en sí, sea un joven que está a punto de recibirse de arquitecto.