Poesía reunida deleita la imaginación con el ejercicio de lo diverso; por el nadir, se tiene en Ricardo Yáñez al escrupuloso guardián de las formas tradicionales de la poesía, por el cenit, se tiene también al poeta del habla y de los motivos cotidianos, al contador de historias que transmite un pequeño cuento dentro del poema, y al escritor de una prosa poética que posee una belleza equivalente a la de sus sonetos, como si el propio autor parafraseara el momento de creación de la poesía.
Poesía reunida deleita la imaginación con el ejercicio de lo diverso; por el nadir, se tiene en Ricardo Yáñez al escrupuloso guardián de las formas tradicionales de la poesía, por el cenit, se tiene también al poeta del habla y de los motivos cotidianos, al contador de historias que transmite un pequeño cuento dentro del poema, y al escritor de una prosa poética que posee una belleza equivalente a la de sus sonetos, como si el propio autor parafraseara el momento de creación de la poesía.
El poeta mexicano Ricardo Yáñez es, ante todo, un artesano del verso, un lúdico maestro de su arte. Es por ello que en esta antología que recorre los diversos caminos que ha seguido en su obra, se alternan los poemas de aliento con aquellos que tienen la concisión del aforismo, la capacidad de sugerencia del haiku. Si bien a primera vista puede parecer que el amor es el motor de esta poesía, una lectura atenta descubrirá que es exactamente eso, el motor que mueve una variedad de intereses que convierten su trabajo poético en un canto, lírico y lúdico, popular y culto, detallista y hondo, a la existencia.
Poesía reunida deleita la imaginación con el ejercicio de lo diverso; por el nadir, se tiene en Ricardo Yáñez al escrupuloso guardián de las formas tradicionales de la poesía, por el cenit, se tiene también al poeta del habla y de los motivos cotidianos, al contador de historias que transmite un pequeño cuento dentro del poema, y al escritor de una prosa poética que posee una belleza equivalente a la de sus sonetos, como si el propio autor parafraseara el momento de creación de la poesía.
Poesía reunida deleita la imaginación con el ejercicio de lo diverso; por el nadir, se tiene en Ricardo Yáñez al escrupuloso guardián de las formas tradicionales de la poesía, por el cenit, se tiene también al poeta del habla y de los motivos cotidianos, al contador de historias que transmite un pequeño cuento dentro del poema, y al escritor de una prosa poética que posee una belleza equivalente a la de sus sonetos, como si el propio autor parafraseara el momento de creación de la poesía.
El poeta mexicano Ricardo Yáñez es, ante todo, un artesano del verso, un lúdico maestro de su arte. Es por ello que en esta antología que recorre los diversos caminos que ha seguido en su obra, se alternan los poemas de aliento con aquellos que tienen la concisión del aforismo, la capacidad de sugerencia del haiku. Si bien a primera vista puede parecer que el amor es el motor de esta poesía, una lectura atenta descubrirá que es exactamente eso, el motor que mueve una variedad de intereses que convierten su trabajo poético en un canto, lírico y lúdico, popular y culto, detallista y hondo, a la existencia.