El videojuego del mundo explora como el juego, como toda tecnologia de la ficcion, moldea la mente humana y orienta el curso de nuestro deseo. Los mundos virtuales no son espacios etereos de mero entretenimiento, sino realidades vivas y dinamicas, capaces de transformar nuestra percepcion, nuestra sensibilidad y nuestra vida social. Una investigacion que entrelaza existencialismo, diseno y semiotica, sirve al autor para mostrar que la frontera entre rostro y mascara, entre lo virtual y lo real, es mucho mas porosa de lo que queremos creer. El nuevo humanismo, sugiere el filosofo y disenador de videojuegos Stefano Gualeni, debe nacer de esa conciencia: la de que nuestras ideas, valores e identificaciones circulan y se materializan en los mundos digitales. En la era en que "e;la filosofia migra de la palabra a los pixeles"e;, aprender a jugar y a pensar lo que jugamos se vuelve la gran tarea contemporanea.