En Colombia, hay autores y obras que dan cuenta de la literatura infantil y juvenil (LIJ), bien sea desde la idea de adaptación para los niños y los jóvenes de libros de la "gran literatura" para adultos, de literatura escrita para estas poblaciones o de literatura que niños y jóvenes se apropian para sí, a partir de la recomendación de un adulto o de las redes sociales y de los medios de comunicación masiva. A partir de la pregunta: ¿cuáles son los problemas, las tendencias, los autores y las obras más representativas de la literatura infantil y juvenil colombiana en los últimos veinte años? y con el interés por dar cuenta de la evolución de la literatura colombiana y del lugar que la LIJ se ha ido forjando en ella, este libro presenta el resultado de una investigación que indagó asuntos como los conceptos de literatura infantil y juvenil, las representaciones del niño y el joven como sujetos lectores, el lugar de la LIJ en la constitución del canon de la literatura colombiana, y la periodización en el marco de problemas y tendencias de la LIJ colombiana, entre 1990 y 2012.
Este libro reúne distintas líneas de trabajo alrededor de la ficción y su papel en la construcción de lo social. Desde perspectivas como la semiótica, la comunicación, la antropología, la psicología y los lenguajes artísticos, sus capítulos se adentran en el modo como los relatos, los signos y las materialidades configuran experiencias colectivas, atraviesan los espacios simbólicos y expresan las tensiones del presente.En Ficción e investigación social. Semióticas, narrativas y monumentalidades en territorios de autobiografías y cibermemorias, la ficción se despliega como un modo de comprensión de la realidad: aparece en el periodismo, los paisajes y sus signos, los monumentos, las virtualidades y las subjetividades tanto narradas como estetizadas. Así, esta obra propone que la experiencia misma —aquello que vivimos, interpretamos y compartimos— está ficcionalizada, inscrita en tramas de sentido donde se enlazan lo simbólico y lo material, lo sensible y lo narrado. Desde allí, la ficción se revela como una vía para comprender la realidad y sus múltiples modos de aparecer.
En Colombia, hay autores y obras que dan cuenta de la literatura infantil y juvenil (LIJ), bien sea desde la idea de adaptación para los niños y los jóvenes de libros de la "gran literatura" para adultos, de literatura escrita para estas poblaciones o de literatura que niños y jóvenes se apropian para sí, a partir de la recomendación de un adulto o de las redes sociales y de los medios de comunicación masiva. A partir de la pregunta: ¿cuáles son los problemas, las tendencias, los autores y las obras más representativas de la literatura infantil y juvenil colombiana en los últimos veinte años? y con el interés por dar cuenta de la evolución de la literatura colombiana y del lugar que la LIJ se ha ido forjando en ella, este libro presenta el resultado de una investigación que indagó asuntos como los conceptos de literatura infantil y juvenil, las representaciones del niño y el joven como sujetos lectores, el lugar de la LIJ en la constitución del canon de la literatura colombiana, y la periodización en el marco de problemas y tendencias de la LIJ colombiana, entre 1990 y 2012.
Este libro reúne distintas líneas de trabajo alrededor de la ficción y su papel en la construcción de lo social. Desde perspectivas como la semiótica, la comunicación, la antropología, la psicología y los lenguajes artísticos, sus capítulos se adentran en el modo como los relatos, los signos y las materialidades configuran experiencias colectivas, atraviesan los espacios simbólicos y expresan las tensiones del presente.En Ficción e investigación social. Semióticas, narrativas y monumentalidades en territorios de autobiografías y cibermemorias, la ficción se despliega como un modo de comprensión de la realidad: aparece en el periodismo, los paisajes y sus signos, los monumentos, las virtualidades y las subjetividades tanto narradas como estetizadas. Así, esta obra propone que la experiencia misma —aquello que vivimos, interpretamos y compartimos— está ficcionalizada, inscrita en tramas de sentido donde se enlazan lo simbólico y lo material, lo sensible y lo narrado. Desde allí, la ficción se revela como una vía para comprender la realidad y sus múltiples modos de aparecer.