Durante los últimos 10 a 15 años ha habido un extraordinario desarrollo del conocimiento del proceso inflamatorio vascular, de los diversos mecanismos de amplificación y perpetuación del mismo daño, así como de los elementos que, en un intento de restituir o reparar el proceso inicial, contribuyen a la irreversibilidad del mismo.No cabe duda de que este siglo será testigo, a mediano plazo, de modificaciones importantes en el entendimiento, el conocimiento y el tratamiento de estos síndromes o padecimientos, primordialmente a través del impulso generado por el desarrollo de la biología molecular y genómica.Todos los interesados en el conocimientos de las vasculitis, perivasculitis y/o vasculopatías encontrarán en esta obra los aspectos más interesantes, completos y actualizados sobre ellos.
Los pacientes con enfermedades reumáticas autoinmunitarias han sido descritos como una población en riesgo de contraer enfermedades infecciosas. Estos pacientes tienen múltiples afecciones sistémicas, incluyendo factores endógenos y exógenos, desde trastornos de disfunción inmunitaria hasta comorbilidades que causan inmunocompromiso; además de eso, por lo general esta población consume fármacos inmunosupresores, lo cual los hace más vulnerables que la población general.Las alteraciones de la inmunidad innata y adaptativa contribuyen a un mayor riesgo de infecciones; por ejemplo, los pacientes con artritis reumatoide con frecuencia cursan con neutropenia en la enfermedad grave, haciéndolos vulnerables a distintos microorganismos; además, los complejos inmunitarios patológicos llevan a un incremento de la marginación y la apoptosis de los neutrófilos, lo cual debilita la primera línea de defensa contra las infecciones; estos pacientes cuentan con una respuesta disminuida por parte de los linfocitos T, por lo que existe la posibilidad de crecimiento de un patógeno oportunista.
Durante los últimos 10 a 15 años ha habido un extraordinario desarrollo del conocimiento del proceso inflamatorio vascular, de los diversos mecanismos de amplificación y perpetuación del mismo daño, así como de los elementos que, en un intento de restituir o reparar el proceso inicial, contribuyen a la irreversibilidad del mismo.No cabe duda de que este siglo será testigo, a mediano plazo, de modificaciones importantes en el entendimiento, el conocimiento y el tratamiento de estos síndromes o padecimientos, primordialmente a través del impulso generado por el desarrollo de la biología molecular y genómica.Todos los interesados en el conocimientos de las vasculitis, perivasculitis y/o vasculopatías encontrarán en esta obra los aspectos más interesantes, completos y actualizados sobre ellos.
Los pacientes con enfermedades reumáticas autoinmunitarias han sido descritos como una población en riesgo de contraer enfermedades infecciosas. Estos pacientes tienen múltiples afecciones sistémicas, incluyendo factores endógenos y exógenos, desde trastornos de disfunción inmunitaria hasta comorbilidades que causan inmunocompromiso; además de eso, por lo general esta población consume fármacos inmunosupresores, lo cual los hace más vulnerables que la población general.Las alteraciones de la inmunidad innata y adaptativa contribuyen a un mayor riesgo de infecciones; por ejemplo, los pacientes con artritis reumatoide con frecuencia cursan con neutropenia en la enfermedad grave, haciéndolos vulnerables a distintos microorganismos; además, los complejos inmunitarios patológicos llevan a un incremento de la marginación y la apoptosis de los neutrófilos, lo cual debilita la primera línea de defensa contra las infecciones; estos pacientes cuentan con una respuesta disminuida por parte de los linfocitos T, por lo que existe la posibilidad de crecimiento de un patógeno oportunista.